Hace tiempo le comenté, "los cumulos nubosos en Berlin me gustan". A parte de las muchas increpacias que a la susodicha frase se le podría hacer, es una verdad al menos para mi. Pues bien dsd hace cosa de una semanita hay un cumulo nuboso de estos que no dan tregua al sol. Esta completamente cubierto, no para de llover, y las temperaturas del enero invernal alcanzan los 12º.
Aunque todo el mundo esta en contra del cambio climatico, ya que es "muy malo" no conozco aun a ningún habitante de esta ancha amalgama que se "apene" por la subida de temperaturas. Es el segundo año consecutivo que las nevadas son tan pobres en número como las horas de luz. Yo por mi parte agradezcola temperatura y se aprovecha para limpiarse con lo que estos súmulos nos regalan. Pasear bajo la lluvia sin hasta empaparse como nunca tus padres te dejaron, era, es y seguira siendo una de mis actividades favoritas. El gran animo que me llena el sentir que nada importa, que bien se puede estar empapandose sin tener que pensar en que pasara despues, siempre acaba en una sensación de libertad maravillosa.
Haciendo caso a este pequeño manifiesto de intenciones acabamos, como no, un domingo más en una conocida y concurrida esquina de BLN. Los peqeuñoz altivajos se limpian bién bajo el agua acida del norte de Europa, quizas no hay luz, pero siempre hay ganas de quedarse - o en mi caso de volver.
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